Por qué sería falso, estúpido, antiecológico y antichavista pretender que no explotemos el Arco Minero del Orinoco

Chávez arco minero

El Presidente Chávez mostrando al mundo su idea del Arco Minero del Orinoco para el desarrollo de Venezuela en agosto de 2011.

¿Quieren defender el ambiente? Háganse vegetarianos, no posean carro particular, consuman lo menos posible, sean vigilantes de que los procesos de aprovechamiento de recursos naturales sean racionales, apoyen al socialismo y convenzan al resto del mundo de hacerlo, porque es el capitalismo el que acaba con el planeta, no el chavismo. No es posible defender nuestro ambiente desde la pobreza, sin soberanía ni construir socialismo, y creo que es inmoral e incluso estúpido preferir permanecer sentados como guachimanes sobre incontables riquezas cuidándoselas a los garimpeiros y trasnacionales que se las llevarán cuando nos tumben porque el pueblo no pudo aguantar que los niños no tengan PAE en las escuelas o los viejos pensiones, y cuando esas trasnacionales se los lleven no será ni en minoría accionaria como hoy ni los beneficios de esa explotación irán en su mayoría al pueblo en forma de Misiones como pasa ahora con el petróleo, sino que volverá la exclusión, la pobreza y el colonialismo, y los recursos se habrán ido para no regresar jamás, igual que la esperanza del socialismo y del bienestar del pueblo, al tiempo que permitirá la explotación absolutamente desmedida e irresponsable de sus “activos naturales”. Hundir a la Revolución Bolivariana es lo más antiecológico, procapitalista y proimperialista que se puede hacer en el mundo.
Cada quien que asuma su responsabilidad y sus costos, quienes dicen sí a la explotación minera (nada nuevo en este país, aunque parece que algunos se enteraron que Venezuela vive de eso esta semana) como sus detractores, o mejor dicho, sobre todo ellos. ¿Serán ellos acaso quienes asumirán la responsabilidad de decirle al pueblo que se acostumbre a las privaciones y que se prepare a que empeoren porque aunque los ingresos petroleros hayan bajado un 80%, pensamos que como somos un país incompetente para explotar sus recursos racionalmente es mejor que se queden bajo tierra mientras sobre ella el pueblo pasa trabajo y eventualmente también hambre, como antes?
Causas, medios y fines es lo que distingue a un héroe de un patotero, a una Revolución de un despotismo, a un Revolucionario de un hablador de pistoladas. Es evidente que preferiría, como la mayoría de quienes escribimos aquí, no tener que recurrir a ese mecanismo, pero la mayoría de los venezolanos no escriben aquí, y millones de ellos son niños que dependen de las comidas que les brinda el PAE, y otros tantos ancianos que dependen de sus pensiones que les llegan como maná del cielo, por ejemplo. ¿Les diremos que aunque el año pasado recibimos por mes 3 mil millones y esta año apenas 700 decidimos de un día para otro en “petit comité” que no queremos más explotaciones mineras luego de 500 años de extractivismo y algún aislado, precario y lejano período agrario, y que vayan a comerse un trozo de socialismo porque no hay dinero para Misiones ni subsidios? Por cierto, no olviden que por mucho menos que eso, porque a pesar de las colas no vemos ni remotamente el nivel de hambre, miseria e indigencia del siglo pasado, perdimos la Asamblea Nacional. Es decir, muy grosso modo y crudamente, puestas a elegir por la propaganda capitalista “entre el socialismo y no hacer colas”, muchísima gente eligió no hacer colas, al menos en su percepción. Ahora hagan que por su puntada de culo, de un día para otro luego de más de cien años de continua, extensiva e intensiva explotación minera sin que se desatara este pretendido “furor ecológico”, millones prefieran pasar trabajo y hambre. Hagan que lo acepten y luego me pasan la receta. Y no me digan que Chávez lo hubiera hecho porque con Chávez perdimos el referendo de la reforma constitucional en 2007 por un chantaje de dimensiones mucho menores que este que nos hacen hoy los mismos de aquella vez, y que les resultó igualmente exitoso. Así es de descarnado: el asunto siempre pasa por desaprender el capitalismo y educarnos en socialismo, porque si no jamás lograremos cambiar el modelo, pero para poder hacerlo necesitamos un pueblo alimentado, educado, que esté preparado para poner los principios morales del socialismo y del bienestar común sobre todo lo demás.  Pero aunque es lamentable, es evidente que esa no es la situación actual, y es estúpido o interesado pedirle a quienes están hoy al frente del proceso que asuman el costo de decirle al pueblo que es mejor pasar hambre a permitir la explotación minera, porque el resultado de tal apuesta no es que sea absolutamente predecible, sino que ya pasó el 6D, aunque puede ser algo mucho peor si dejamos la nave al garete. El pueblo, salvo esos heroicos 5 millones y pico, sigue embrujado por el capitalismo consumista y cree que la libertad es ver vitrinas llenas de cosas aunque no las puedan comprar. Esa es la verdad por mucho que nos duela. Ésa es la mentalidad que debemos cambiar, no podemos exigirle a los cuatro pendejos que por ventura o desventura estan al frente de este invento que muy entusiastamente llamamos Revolución que lo hagan por todos nosotros, que como en el juego de “la ere” infantil canten “1,2,3 por todos”, pero lo pretendemos siempre. Creo que ha quedado bastante demostrado que la mentalidad capitalista no la podemos cambiar desde el “antipoder”, con un pueblo hambriento y desesperanzado, siendo nuevamente desplazados del poder político, fáctico, mediático y efectivo por una contrarrevolución que ha demostrado todas las veces estar dispuesta a arrasar con todo lo que huela a chavismo y borrarnos del mapa . Lo que hizo Chávez, fue la conjunción del hombre adecuado en el momento adecuado, no esperamos que ese milagro se vuelva a repetir, porque precisamente, tuvimos un milagro ¿y lo vamos a dejar perder, lo vamos a desperdiciar como nos advirtió Fidel y echar la piedra de nuevo hacia abajo como necios Sísifos por ser más papistas que el Papa? Porque no es perder la Revolución o como quieran llamarla: es perder la esperanza lo que nos sepultaría. Los que ya han cruzado esa puerta, quienes ya han perdido toda esperanza, escandalizados por las contradicciones gigantescas y lógicas de un proyecto de esta envergadura pero indiferentes ante las suyas propias, que lo asuman, pero no me pidan a mi que renuncie a la posibilidad de construir una sociedad mejor, un mundo mejor, que sólo será posible si logramos cruzar este puente.  Atravesamos una “tormenta perfecta”, una emboscada brutal, que independientemente de si es creada, casual o una mezcla de ambas, es una combinación potencialmente fatal: adicción al ingreso petrolero, baja brutal de los precios del mismo, la secta de Dolar Today y sus “autosuicidas creyentes”, sequía prolongada, el fenómeno de El Niño, vencimientos de pagos de deuda externa por montos muy grandes, cumplimiento del término para la activación de un revocatorio presidencial, los monopolios empresariales internos que refuerzan la guerra económica, el bloqueo financiero internacional, la corrupción, el acoso imperial y mediático internacional,  la conflictividad interna con un movimiento neofascista, etc. etc.  Y es tan de ciegos pretender que la podemos pasar “cómodos” en este momento sin los recursos que garantiza el Motor Minero como estúpido ponerse a pensar en lo que debimos o pudimos haber hecho para evitar esta coyuntura, porque por una parte como acabo de referir es una combinación perfecta de múltiples factores que apenas dos o tres ya habrían requerido de pitonisos o semidioses para ser evitados. Y en última y terminante instancia es necio porque como se dice en la calle, si mi abuela tuviera ruedas yo fuera bicicleta. Estamos en esta situación y tenemos que resolver, tomar decisiones y asumir responsabilidades. Así, aún siendo activista desde niño de lo que podríamos llamar la “causa ambiental”, considero correcta la decisión tomada por el Nicolás Maduro de continuar la explotación minera en Venezuela (porque algunos parece que creen que él la inventó y no que tiene siglos) para bien del pueblo venezolano. Si no cruzamos este puente, nos quitarán el puente, el río y el pueblo volverá al hambre, la pobreza y además sin ninguna esperanza de futuro mejor porque la maquinaria de propaganda se encargará de mostrar al “fósil de la Revolución” como un modelo fracasado, un ejemplo para escarmentar cualquier intento futuro de independencia, y entre la represión y la propaganda borrarán al socialismo como hicieron en Chile.
 chávez en la demora el peligro
Para terminar con esto hay un incontestable argumento pragmático: o explotamos nosotros las reservas mineras estableciendo nuestras reglas mientras refundamos la fe del pueblo en que la Revolución es su única garantía de bienestar o la explotan ellos con sus reglas luego que nos tumben y que nadie salga a defendernos por dejar al pueblo pasar trabajo, y dejar que las trasnacionales se lleven los recursos mientras nosotros nos empobrecemos y miramos desde la barrera como antes. es decir, o la explotamos nosotros ahora con nuestras reglas y cruzamos el puente o la explotan ellos y nos explotan a nosotros mañana mismo. Es resumen: decir que tenemos margen para dejar de aprovechar nuestros recursos mineros no es real, es una fantasía, quienes lo sostienen no están evaluando la magnitud y el peligro de la crisis que vivimos actualmente, la trampa perfectamente montada en la que estamos metidos, el gigantesco desplome de nuestros ingresos petroleros y nuestra absoluta dependencia de ellos en este momento y por no sé cuánto tiempo más. Quienes creen o hacen creer eso le hacen el juego al FMI, a Washington y a todos quienes gozarán una bola exprimiendo mañana los yacimientos para su propio provecho y miseria del pueblo venezolano. No hace falta ser economista para traducir lo que apuntó el Presidente el 17 de febrero: “Maduro mostró también los ingresos de Venezuela por venta de petróleo que en enero de 2013 alcanzaron un nivel de 3.317 millones; en 2014, 3.010; en el 2015 alcanzaron 815 millones de dólares y en enero de 2016, 77 millones de dólares.”( http://www.noticierodigital.com/2016/02/aduro-ademas-de-la-guerra-ecoomica-tenemos-en-nuestra-contra-la-guerra-del-petroleo/ ) Eso significa un gigantesco abismo que no podemos salvar sin medidas extradinarias, lo que incluye ampliar la explotación minera. O eso o entregar la soberanía al FMI, historia por la que ya pasamos y sabemos que pasa por el hambre y expropiación del pueblo y termina con la pérdida total de la soberanía. A elegir y, como digo constantemente, que cada quien asuma su barranco. Saquen la cuenta como la quieran sacar, súmenla al bloqueo financiero, al vencimiento de deudas y al otro montón de factores conjurados contra Venezuela en esta “tormenta perfecta” (que cada uno de ellos por separado ya es un dardo mortal) y díganme pinochos que podemos negarnos a 5 mil millones de dólares que vienen ya directa y o con respaldo del Motor Minero y decirle a los pensionados que se coman el socialismo que real no hay (Merentes: Préstamo por $5.000 millones “está bastante avanzado” http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/economia/merentes-prestamo-por-5-000-millones-esta-bastante.aspx
Venezuela es una adicta al ingreso extractivista, y no podemos pretender curarla quitándole de un día para otro la dosis, ahí si el “Caracazo” sería un juego de niños, y se convertiría en realidad el sueño-pesadilla de los psicópatas que llaman “oposición” de un final apocalíptico de la Revolución Bolivariana. Si le quitas la droga a un paciente adicto de un día para otro, le quitas la adicción, pero matas al paciente. Provocar la muerte de miles y además matar a la Revolución sería además de criminal un sacrificio inútil, por cuanto igualmente explotarían las reservas mineras luego, pero esta vez con sus reglas, que por supuesto excluirán cualquier consideración ambiental real y le tirarán una trompetilla a los pretendidos ecologistas y se limpiarán el hollín de la boca con el Plan de la Patria de Chávez. O quizás nombren a los “ecologistas” de hoy que se oponen al “Motor Minero” Santos Patronos de su explotación, porque sin ellos no habría sido posible su dominio.
Como dije al principio de este escrito que como siempre pretendí y no pude ser breve (porque no he aprendido a escribir, lo reconozco), ya quisiera ver a quienes hoy en nombre de un ambientalismo más falso que un hambriento escribiendo en Facebook piden que dejemos sin explotar la tierra por consideraciones ambientales, predicar con el ejemplo: moverse siempre en transporte público, ser vegetarianos, no comprar cosas de moda, ser anticapitalistas y anticonsumistas, y sobre todo lograr convencer a millones de hacerlo también, mejor aún, a la mayoría de todos los venezolanos. El problema con esto es que la conciencia ambiental es una actitud de vida, no algo que escribes en las redes sociales porque de pronto te diste cuenta que Venezuela vive desde hace un siglo de la minería o porque salió el tema en ellas y quieres surfear en la ola de la moda, o le quieres echar vaina al chavismo. Quienes jamás se preocuparon del ambiente, de la explotación minera en Venezuela, quienes incluso intentaron ridiculizar a chávez por incluir la salvación del planeta en el Plan de la Patria, ahora quieren darnos lecciones de ecosocialismo. Por cierto, para los más chavistas que Chávez, el Plan de la Patria dice: “Objetivo Nacional 5 .1 Construir e impulsar el modelo económico productivo eco-socialista, basado en una relación armónica entre el hombre y la naturaleza, que garantice el uso y aprovechamiento racional, óptimo y sostenible de los recursos naturales , respetando los procesos y ciclos de la naturaleza” Leyeron bien: que “garantice el uso y aprovechamiento racional”. Ok. Y pueden leer y debatir todo lo demás, de paso. A esos más chavistas que Chávez les recuerdo que el Arco Minero y su explotación fue también idea del Comandante Chávez:

La causa, el motivo de que exista la minería hoy en la Revolución, con Chávez antes y con Maduro ahora, a diferencia de antes, no es la codicia sino el bienestar del pueblo: esa riqueza es un medio para conseguirla, no un fin, al igual que toda riqueza (natural o no) no debe ser un fin en sí misma, como parecieran creer algunos contemplativos o capitalistas verdes, sino un medio para el bienestar social, lo que incluye, claro, que los medios de aprovechamiento de recursos deben mantener el respeto por la naturaleza e incluso mejorar progresivamente las normas que hemos tenido siempre con la explotación petrolera o minera que se ha sostenido desde hace más de una centuria y por la cual sorprendentemente nadie se rasgaba las vestiduras hasta hoy.
El fin, el objetivo, la razón de ser tanto del Motor Minero como de todos los demás, debe ser el mismo de la Revolución toda: mejorar el nivel de vida, bienestar y felicidad del pueblo, que es lo que distingue a una Revolución como tal y eso está en total armonía con lo que dijo Chávez en el Plan de la Patria. Que cada quien asuma su posición.
Como complemento les ruego que revisen las esclarecedoras palabras que sobre este tema declaró el presidente ecuatoriano Rafael Correa en 2013 en dos oportunidades diferentes:


Anuncios